Cristina Araya es una destacada empresaria y líder gremial en la Región de Antofagasta. Con más de 25 años de experiencia en sectores tradicionalmente masculinizados como la minería y la construcción, ha sabido abrirse camino con determinación y esfuerzo. Casada y madre, ha debido equilibrar su vida familiar con el crecimiento de su empresa y su labor dirigencial. Su historia es un reflejo de la perseverancia y la convicción de que el talento y la capacidad no tienen género. “Las mujeres siempre tenemos que demostrar que somos capaces”, señala Cristina sobre su experiencia en la industria.
Su incursión en el mundo empresarial comenzó de manera modesta, con una fotocopiadora que adquirió para prestar servicios a una imprenta donde trabajaba. Con el tiempo, fue ampliando su negocio, incorporando nuevos equipos y diversificando sus servicios hacia la señalética vial e industrial. “Siempre soñé con ser mi propio jefe y tomar mis propias decisiones”, comenta sobre su motivación inicial. Su visión y determinación la llevaron a consolidar su empresa, alcanzando hitos como la certificación de su compañía y la firma de contratos con grandes empresas mineras, compitiendo con firmas de renombre nacional.
Uno de los momentos más significativos en su trayectoria fue lograr la certificación de su empresa, un proceso que, en sus palabras, parecía imposible al inicio. “Era un desafío enorme, pero lo logramos. Nos certificamos siendo una empresa menor en comparación con nuestros competidores”, recuerda con orgullo. Este logro le permitió acceder a proyectos de mayor envergadura, estableciendo su compañía como una de las referentes en el rubro.
El reconocimiento de su trayectoria la llevó a convertirse en la presidenta de la Cámara de Construcción de Calama, desde donde trabaja para impulsar el desarrollo del sector y fomentar la participación femenina en la industria. En 2023, fue reconocida como una de las 100 mujeres líderes de Chile, un hito que, si bien no esperaba, asumió con la responsabilidad de representar el esfuerzo y la resiliencia de las mujeres en la industria. “Fue una sorpresa, pero también una gran responsabilidad porque represento el trabajo y el empuje de muchas mujeres”, reflexiona.
Además del reconocimiento de mujer referente de la región, Cristina, ha sido testigo de la lenta pero constante incorporación de mujeres en la construcción y la minería, aunque reconoce que aún existen grandes desafíos, especialmente en materia de corresponsabilidad familiar. En su visión, es clave que se generen condiciones que permitan a las mujeres compatibilizar su vida laboral con la personal, fomentando un cambio cultural que valore su aporte más allá de la fuerza de trabajo. “Las mujeres muchas veces deben elegir entre su trabajo y su familia, y eso es lo que hay que cambiar”, enfatiza. Su compromiso con la equidad de género la ha llevado a participar en diversas instancias donde busca generar conciencia sobre la importancia de la corresponsabilidad y el apoyo a las mujeres en la industria.
Bajo su liderazgo, la Cámara de Construcción de Calama ha impulsado iniciativas para fortalecer la industria local y mejorar la competitividad de las empresas regionales. Ha promovido la creación de espacios de networking para emprendedores, además de gestiones para facilitar el acceso al financiamiento y la generación de alianzas estratégicas con el sector público y privado. “Es fundamental que las empresas locales tengan mayores oportunidades y puedan competir en igualdad de condiciones”, afirma. En este sentido, ha trabajado activamente en la implementación de estrategias que permitan a los empresarios locales acceder a mejores condiciones crediticias y contratos con grandes empresas.
Como líder gremial, enfrenta el desafío de reactivar la industria de la construcción, afectada por problemas de financiamiento y acceso al crédito. En este contexto, ha trabajado con el gobierno y la banca en la implementación de medidas que permitan dinamizar el sector. Asimismo, apuesta por la digitalización y la innovación como herramientas clave para mejorar la competitividad de las empresas locales. “La tecnología ha cambiado la forma en que trabajamos y debemos aprovecharla para ser más eficientes y sostenibles”, destaca Cristina. Su empresa ha incorporado herramientas digitales, destacando en la tecnología e innovación con aplicaciones (APP) que permiten ir a la vanguardia, reduciendo costos y tiempos de producción.
Alfredo Echavarría, presidente nacional de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó: “Desde su fundación, la CChC ha tenido como propósito mejorar la calidad de vida de las personas, un compromiso que ha mantenido a lo largo de su historia y en cada una de sus cámaras regionales en el país. La incorporación de mujeres en la industria de la construcción, tanto en obras como en la alta dirección y en el ámbito gremial, es parte fundamental de este propósito. El liderazgo femenino en el sector ha enriquecido la visión estratégica, impulsado la productividad y fortalecido la gestión de los equipos.
Cristina Araya, presidenta de la Cámara Regional de Calama, es un claro ejemplo de este compromiso. Es, sobre todo, una mujer que se encarga de ‘’hacer que las cosas pasen’’. Un ejemplo de ello es su impulso, en conjunto con la Congregación Salesiana, para la llegada del colegio Don Bosco a Calama, brindando oportunidades a jóvenes que optan por carreras técnicas en una zona donde la formación es clave para el desarrollo económico.
Como consejera de la CChC y ahora presidenta de la Cámara de la ciudad, sin duda continuará aportando al desarrollo, eficiencia y competitividad de las empresas que contribuyen a la minería.”, concluyó.
Para las nuevas generaciones de líderes que desean incursionar en la minería y la construcción, su mensaje es claro: creer en sus capacidades, fijarse metas y no rendirse ante las dificultades. “El éxito depende únicamente de la persona que lo quiera lograr. Nada cae del cielo, es trabajo y perseverancia”, concluye Cristina Araya, quien sigue marcando el camino para que más líderes puedan acceder y destacar en estos sectores estratégicos para la economía del país.
Mirando hacia el futuro, Cristina espera seguir contribuyendo al desarrollo del sector, promoviendo iniciativas que fortalezcan la industria local y fomenten la inclusión femenina en la construcción y la minería. “Aún hay mucho por hacer, pero cada paso que damos es un avance en la dirección correcta”, afirma. Su liderazgo y compromiso continúan inspirando a nuevas generaciones a romper barreras y perseguir sus sueños en un sector que, aunque desafiante, ofrece grandes oportunidades.
Por Oscar Bracamonte I.